Abogados, médicos, diseñadores, chefs, coaches, artistas: para muchos profesionales y emprendedores, su nombre es su principal activo comercial. La pregunta es frecuente: ¿se puede registrar un nombre y apellido como marca? La respuesta es sí, con algunas reglas que conviene conocer.

Tu nombre sí puede ser marca
La Ley de Marcas 22.362 permite registrar nombres y apellidos como marca, siempre que sirvan para distinguir productos o servicios. Es muy común en moda, gastronomía, servicios profesionales y productos artesanales. Con el registro, obtenés la exclusividad sobre ese nombre en las clases elegidas.
El nombre de otra persona, solo con su consentimiento
El artículo 3 de la ley prohíbe registrar el nombre, el seudónimo o el retrato de una persona sin su consentimiento o el de sus herederos hasta el cuarto grado. Es decir: no podés registrar el nombre de un famoso, ni el de un socio o un familiar, sin su autorización.
Cuando otro ya registró un nombre parecido
Que sea tu propio apellido no te da un derecho automático. Si otra persona ya registró una marca igual o parecida para los mismos productos o servicios, tu solicitud puede ser rechazada u observada. Es lo que le pasó a Lionel Messi en Europa: una marca anterior, MASSI, se opuso a su registro, y el caso tardó años en resolverse. Lo contamos en el caso real de este viernes.
Cuidados importantes
- Hacé una búsqueda de antecedentes: los apellidos comunes suelen estar registrados en muchas clases.
- Pensá en el futuro: si algún día vendés tu negocio, la marca con tu nombre puede irse con él, y podrías perder el derecho a usarla comercialmente.
- Definí quién es el titular: vos como persona o tu sociedad. Cambia mucho si hay socios.
- Considerá registrar también el logo o la firma: suma distintividad y protección.
Casos reales: cuando el fundador pierde su propio nombre
Karen Millen (Reino Unido). La diseñadora británica fundó la marca de ropa que lleva su nombre. En 2004 vendió la empresa y, en el contrato, se comprometió a no usar “Karen Millen” —ni un nombre parecido— en un negocio competidor en ningún lugar del mundo. Años después quiso volver a vender productos con su nombre y el conflicto llegó a la Justicia inglesa. En 2016, el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales le dio la razón a la empresa: su propio nombre ya no le pertenecía comercialmente.
Joseph Abboud (Estados Unidos). El diseñador vendió en 2000 sus marcas por 65,5 millones de dólares. Cuando venció su compromiso de no competencia, lanzó una nueva línea de ropa, JAZ, y el comprador lo demandó por usar “Joseph Abboud” en la publicidad. Después de años de juicio, los tribunales le permitieron mencionar su nombre solo de forma descriptiva —por ejemplo, “diseñado por Joseph Abboud”, en letra chica, lejos de la marca nueva y con una aclaración de que no tenía relación con la empresa—, pero nunca como marca.
La lección: cuando tu nombre es marca, se convierte en un activo que se puede vender. Y si lo vendés, el contrato define qué vas a poder hacer después con tu propio nombre.
Un ejemplo práctico
(Ejemplo ilustrativo, con nombres ficticios.) Lucía Ferraro es pastelera en Rosario y vende sus tortas como “Lucía Ferraro Pastelería”. Antes de imprimir cajas y etiquetas, así podría proteger su nombre:
- Busca antecedentes en las clases que le interesan: la 30 (pastelería y confitería) y la 43 (servicios de cafetería y catering).
- Registra la marca a su nombre personal, no a nombre de la sociedad, y se la licencia a su empresa. Así, si algún día vende el negocio, puede negociar qué pasa con su nombre.
- Registra también el logo, con su firma estilizada, para sumar distintividad.
- Asegura el dominio y los usuarios en redes con el mismo nombre, antes de que lo haga otro.
- Si incorpora socios o vende la empresa, deja por escrito en el contrato si la marca se transfiere, se licencia o queda para ella.
¿Querés registrar tu nombre como marca? Verificamos si está disponible y te acompañamos en el trámite. Consultanos.
Dr. Gustavo Andrés Rojkín – Asesor en Propiedad Intelectual, IPIA